Qué es un plan de negocio emocional

Según el Centro de Estudios del Coaching, los motivos para emprender o la necesidad de recurrir a un socio forman parte de un plan de negocio emocional. Esto consiste en una serie de preguntas que todo emprendedor debe realizarse antes, durante y después de establecer una empresa o negocio. Estas preguntas pueden ayudar a reencontrarse con las razones por las cuales comenzó su propio negocio.

Las 8 cuestiones

La primera pregunta a realizar en un plan de negocio emocional es para qué crear una empresa. Mantener el objetivo durante el desarrollo de un emprendimiento es ideal. Lo segundo es ¿se necesita un socio?, ¿en qué debemos centrarnos a la hora de buscar un compañero?, ¿estamos listos para dejar ir la idea inicial?, ¿cuáles son los aspectos del proyecto que se pueden conservar?, ¿nos estamos autosaboteando?, ¿estamos listos para los conflictos?, ¿el proyecto puede terminar?

Estas preguntas son factores emocionales que van mucho más allá de la creación de una empresa y que finalmente ponen en marcha un negocio exitoso. En todo plan de negocio deberían estar presentes, sin embargo, no siempre se toman en cuenta. Por esta razón, los enfrentamientos a causa de la inmadurez son bastante comunes cuando se desarrolla una idea, sobre todo si es en conjunto. El trabajo en equipo nunca ha sido fácil.

Un plan de negocio emocional establece límites que la persona toma para compartir hasta cierto punto la responsabilidad y las ideas de un negocio que se pretende llevar a cabo. También funciona como una forma de autoconocimiento, permitiéndole a la persona identificar las fuerzas de su proyecto y las cosas que puede dejar a un lado en el camino, además, ayudándole a tomar mejores decisiones respecto a la nueva aventura empresarial. Aunque parezca algo extraño, un corto auto-interrogatorio puede hacer la diferencia.

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